feed me
jueves, 20 de septiembre de 2012

El martes pasado tuve el honor de ser invitado a participar en el foro de jóvenes abogados. Se trata de una excelente iniciativa promovida desde la junta de gobierno del Ilustre Colegio de Abogados de Valencia, al que pertenezco. Me es grato iniciar estas palabras con un sincero agradecimiento al decano de este colegio don Mariano Durán Lalaguna, no solo por la iniciativa, sino por su cercanía a la hora de interesarse por los problemas de este colectivo y, en especial por los jóvenes abogados que tratamos de labrarnos un futuro en esta dura y competitiva profesión, sino también por su sinceridad, a la hora de comentar con nosotros los problemas con la conselleria, los impagos del turno de oficio y otras preocupaciones; pero sobre todo por su humildad a la hora de reconocer errores y no alardear de los aciertos. Finalmente compartió con un compañero, Alejandro y con un servidor un pitillo en la terraza de la cafetería, comentando aspectos y necesidades de este "maltratado colectivo".

En la sesión del grupo B (en el que he quedado encuadrado, debido a las numerosas personas invitadas), se debatieron algunos temas que revisten interés, otros quedaron en el tintero, hasta una nueva sesión.

Entre los temas que se trataron fueron los problemas por los impagos, reiterados y que ya están siendo irreversiblemente dañinos para algunos compañeros, de la conselleria de Justicia de la Generalitat Valenciana. Entre las aportaciones del Decano, debo mencionar dos muy importantes; al parecer, ya se ha obtenido el confirming por parte de las instancias administrativas para iniciar los pagos correspondientes al primer trimestre de 2012 (todavia pendiente); por lo que pronto los compañeros del turno comenzarán a cobrar sus honorarios debidos. Por otro lado ya está sobre la mesa del Conseller de Justicia, una nueva revisión del decreto de la Generalitat por la que se establecían las remuneraciones a los abogados del turno de oficio. Según el decano, la revisión será al alza en la mayoria de los conceptos, manteniendose y reduciendose algunos otros (los menos), por lo que, desde un punto de vista global, muy posiblemente se mejore la remuneración de estos sacrificados compañeros. Esperemos que así sea. La única condición para la firma es que la Conselleria se ponga al día en los pagos. Importante handicap, ya que, en este momento se están haciendo frente a los pagos del primer trimestre de 2012. Esperaremos, pero no me queda mas remedio que apremiar a la conselleria y pedirle ese esfuerzo tan necesario para la supervivencia de tantos compañeros abogados.

En segundo lugar, va ha iniciarse una campaña en medios de radio y en los cines, sobre la profesión de la abogacía, ciertamente desprestigiada cara a a la opinión pública. Poner en valor esta profesión ya no es una necesidad de los propios abogados en general, sino también para una sociedad necesitada de personas que defiendan sus intereses ante los avatares de esta cruel vida.

Pese a la monopolización de la sesión por parte de los problemas ocasionados por los impagos, anteriormente referidos, destacaron (a mi juicio) varias propuestas; en primer lugar, la necesidad para que los usuarios del beneficio de la justicia gratuita sepan, en todo momento, cuanto cuestan los servicios que están recibiendo, de manera gratuita, si fuera el caso de acudir a un abogado privado. A veces ocuurre, que, se nos escapa poner en valor ciertas cosas, solo por el mero hecho de que sean gratuitas (gratuitas para el usuario), ya que, un usuario de la justicia gratuita no paga nada, pero el servicio tiene un coste: desplazamientos, horas que no se dedican a otros asuntos, envio de correo, fotocopias...etc. Es importante que el usuario este informado.

También considero importante una aoprtación (que no se debatió) y que puede resultar interesante a priori, salvando, evidentemente los problemas que pudiera presentar una dotación presupuestaria. Esta aportación, realizada por el compañero Ignacio de Guzmán, consiste en la asumción por parte del colegio de la deuda que algunos clientes mantienen con los abogados, ya sea asumiendo parte de la deuda y encargándose de reclamarla o bien, creando acuerdos de colaboración con otras entidades para que estos créditos sean adquiridos (total o parcialmente) y sean estas entidades quienes se encarguen de cobrarlas. De igual modo, Ignacio aportó, la excelente idea de crear un registro de clientes morosos, al estilo RAI o ASNEF para que los propios abogados pudieramos evaluar, con mayores garantias la idoneidad de aceptar un cliente o solicitar una provisión de fondos mayor.


Para finalizar, quisiera igualmente haceros partícipes de una idea que se me ha ocurrido y que tengo la intención de presentarla en la próxima sesión. Se trata de la creación de un banco de equipamientos. Consistiría en que abogados que sustituyen su mobiliario y/o sus equipos técnicos puedan donarlo ( o venderlo a muy bajo precio) para ponerlo a disposición de abogados que inician su labor o atraviesan problemas economicos, de tal manera que, la inversión inicial se vea reducida aprovechando así los excedentes de compañeros a los que les va mejor.

En cualquier caso, me despido, esperando que esta iniciativa, y otras tantas que el ICAV tiene pensado implementar, no queden diluidas por el paso del tiempo. Los jóvenes abogados que hemos respondido a esta invitación tenemos igualmente la obligación y el deber de procurar que no sea así.